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| :: NOVEDADES DE LIBROS DEL ASTEROIDE | | | | | | | Luis Miguel Solano nos envía información de la primera novedad del otoño de Libros del Asteroide, que dentro de muy poco estará en las librerías. Se llama La hierba amarga, es de la autora holandesa Marga Minco y tiene un prólogo de Félix Romeo. Esta es una pequeña sinopsis del libro:
Durante la ocupación nazi de Holanda, en la segunda guerra mundial, los padres y los hermanos de la escritora de origen judío Marga Minco fueron deportados a campos de concentración en Alemania. Ninguno regreso.
En La hierba amarga, su primera novela, Minco evocó sus recuerdos con sencillez y distanciamiento los años de la guerra: la noche en que toda la familia se reunió para coser en los abrigos las estrellas de tela que los identificaban como judíos, el día que llegó la orden de reclutamiento para el campo de trabajo y las razzias que vaciaban calles enteras. El título se refiere a la fiesta judía del séder, cuando se come pan y hierbas amargas para conmemorar el Éxodo y simbolizar la hospitalidad hacia los extranjeros.
La fuerza de la obra de Minco proviene de su estilo lacónico, de lo que sugiere más que de lo que muestra; sus reminiscencias se alejan de cualquier dramatismo y dejan una impresión perdurable por la sinceridad de su escritura.
La hierba amarga publicada originalmente en 1957 e inédita hasta ahora en nuestro país, está considerada como su obra más importante y un auténtico clásico de las letras holandesas.
Su autora, Marga Minco, actualmente vive en Amsterdam. Nació en 1920 en en Breda, ciudad católica del sur de Holanda, en el seno de una familia judía de cinco hijos. En 1938 empezó a trabajar como periodista en el De Bredasche Courant, trabajo que se vio interrumpido por la invasión alemana en mayo de 1940. A diferencia de lo que le sucedió a sus padres y hermanos, logró evitar que la detuvieran y vivió escondida durante la ocupación nazi.
Después de la guerra se casó y reanudó su carrera como periodista. Entre 1953 y 1955 publicó una primera serie de piezas autobiográficas en la revista Mandril, y en 1957 apareció su primera novela, La hierba amarga; el libro fue un gran éxito en Holanda y obtuvo el Premio Vijverberg. A este libro le siguieron De andere kant (1959), Een leeg huis (1966), De val (1983) y De glazen brug (1986). En sus novelas y relatos Marga Minco muestra su rechazo a su educación judía ortodoxa y se enfrenta a la superación de la tragedia de ser la única de toda su familia que sobrevivió tras la segunda guerra mundial. En una entrevista dijo una vez: «Quiera o no, siempre vuelvo a 1940-1945. Esos fueron los años que dejaron una mayor impronta en mí».
| | 30/08/2007 - No hay comentarios - comentar | | | | :: MÁS RECOMENDACIONES EN BORRADORES | | | | | La semana pasada recomendamos de nuevo libros en Borradores, el programa cultural de Aragón Televisión. Aquí tenéis el vídeo:.
| | 29/08/2007 - No hay comentarios - comentar | | | | :: NOVEDADES DE OTOÑO | | | | Ya termina la pausa editorial veraniega, ese respiro que nos dan las editoriales en agosto antes de lanzar sus novedades otoñales. El otoño es la estación más productiva en el sector editorial, que empieza más suave en septiembre para ir aumentando en intensidad en octubre y noviembre. Todos los editores quieren que en navidad sus libros estén bien colocados en las mesas de novedades, y para ello los van posicionando un par de meses antes para dar tiempo a que aparezcan críticas en los suplementos y que el boca a boca funcione.
Anagrama tiene preparados varios títulos muy apetecibles. En la colección Narrativas hispánicas está a punto de aparecer Exploradores del abismo, un libro de relatos de Enrique Vila-Matas que no defraudará a sus lectores. Y en Panorama de Narrativas, el plato fuerte del otoño es La interpretación del asesinato, de Jed Rubenfeld. Este libro cuenta la historia del único viaje que hizo Freud a Esados Unidos. Al volver a Europa, Freud dijo que los norteamericanos eran unos bárbaros y unos salvajes, aunque nunca se supo qué fue lo que ocurrió para que opinara así. Rubenfeld integra esta historia real en un argumento ficticio que mezcla la trama policiaca con el psicoanálisis y con Shakespeare. Una novela que se lee con gusto y que nos sumerge en el Nueva York de principios del siglo XX. También en Panorama de Narrativas se publicará Campo Santo, un volumen póstumo de W. G. Sebald; Así que Usted comprenderá, un sutil monólogo breve de Claudio Magris; Calor, un libro donde el que fuera director de Granta en los 80, Bill Buford, narra sus obsesivas, hilarantes y vívidas experiencias como aprendiz de cocinero; y La vida interior de Martin Frost, el guión de la película que ha dirigido Paul Auster y que presentará en el Festival de San Sebastián.
Salamandra también sale muy fuerte: El dorado, una nueva novela de Laurent Gaudé; Las damas de Grace Adieu, de Susanna Clarke (autora del novelón Jonathan Strange y el señor Norrell); El legado de la pérdida, una novela ambientada en la India y en Nueva York premiada con el Booker de Kiran Desai; Un nuevo libro de Irene Nemirovsky; y sobre todo, la apuesta más firme de salamandra es Mil soles espléndidos de Khaled Hosseini, el autor del vendidísimo Cometas en el cielo. Mil soles espléndidos es una novela que habla de Afganistán y que tiene una pinta estupenda.
Mondadori lanza este otoño Diario de un mal año, de Coetzee, la historia de un escritor australiano que por un problema de visión contrata una secretaria que mecanografíe sus textos. A través de ellos, Coetzee hace una crítica social, política y cultural de la sociedad actual. También publica La carretera, de Cormac McCarthy, premiada con el Pulitzer, y un novelón (en todos los sentidos: tiene 1088 páginas) de Vikram Chandra, una historia de detectives ambientado en Bombay. En Lumen, la propuesta es Tentación, otra larguísima novela (784 páginas) de iniciación ambientada en el Budapest de entreguerras del autor húngaro János Székely.
Hablando de novelas largas, RBA apuesta por Las benévolas de Jonathan Littell, el libro que está causando furor en Francia y que ha merecido el último premio Goncourt.
Seix Barral elige a Don DeLillo y a Kenzaburo Oé como propuestas de septiembre. DeLillo publica El hombre del salto, una novela sobre el 11-S que en Estados Unidos han considerado como la mejor novela del autor. Kenzaburo Oé firma M/T y la historia de las maravillas del bosque, una novela de magia y leyendas narradas por un cuentacuentos.
También están a punto Pura Anarquía, dieciocho relatos de Woody Allen publicado por Tusquets, y dos propuestas de Alfaguara: Un pequeño inconveniente, de Mark Haddon (el autor de El curioso incidente del perro a medianoche) y Tu rostro mañana/3 Veneno y sombra y adiós de Javier Marías.
Y esto es sólo el principio, pero hay mucho más. Os lo iremos contando.
Un montón de novedades que harán mucho más entretenido el otoño.
| | 27/08/2007 - Hay 1 comentario | | | | :: SHAKESPEARE AND COMPANY | | | | | En aquellos días no había dinero para comprar libros. Yo los tomaba prestados de Shakespeare and Company, que era la biblioteca circulante y librería de Sylvia Beach, en el 12 de la rue de l’Odeon. En una calle que el fino viento barría, era un lugar caldeado y alegre, con una gran estufa en invierno, mesas y estantes de libros, libros nuevos en los escaparates, y en las paredes fotos de escritores tanto muertos como vivos. Las fotos parecían todas instantáneas e incluso los escritores muertos parecían estar realmente en vida. Sylvia tenía una cara vivaz de modelado anguloso, ojos pardos tan vivos como los de una bestezuela y tan alegres como los de una niña y un ondulado cabello castaño que peinaba hacia atrás partiendo de su hermosa frente y cortaba a ras de sus orejas y siguiendo la misma curva del cuello de las chaquetas de terciopelo que llevaba. Tenía las piernas bonitas, y era amable y alegre y se interesaba en las conversaciones, y le gustaba bromear y contar chismes. Nadie me ha ofrecido nunca más bondad que ella.
La primera vez que entré en la librería estaba muy intimidado y no llevaba encima bastante dinero para suscribirme a la biblioteca circulante. Ella me dijo que ya le daría el depósito cualquier día en que me fuera cómodo y me extendió una tarjeta de suscriptor y me dijo que podía llevarme los libros que quisiera.
No había razón para que ella confiara en mí. No me conocía, y la dirección que le di, en el 74 de la rue Cardinal-Lemoine, no era como para inspirar optimismo. Pero Sylvia estuvo encantadora, sonriente y cordial, y a sus espaldas, subiendo hasta el techo y entrando en la trastienda que daba al patio, se desplegaban, estante tras estante, las riquezas de la librería.
Empecé por Turguéniev y me llevé los dos tomos de los Apuntes de un cazador más uno de los primeros libros de D.H. Lawrence, creo que era Hijos y amantes, y Sylvia me dijo que me llevara más libros si lo deseaba. Escogí la traducción de Constance Garnett de La guerra y la paz, y El jugador y otras narraciones, de Dostoievski.
- Tardará usted en volver si tiene que leerse todo eso –dijo Sylvia.
- Volveré a pagarle –dije-. Tengo dinero en casa.
- No, si no es por eso –dijo-. Me paga cuando le vaya bien.
- ¿Cuándo viene por aquí Joyce? – pregunté.
- Si viene, acostumbra a ser a última hora de la tarde –dijo-. ¿No le conoce usted?
- De vista, en Michaud, cuando comía con su familia –dije-. Pero no le he visto bien porque no se debe mirar a la gente cuando comen, y además Michaud es caro.
- ¿Come usted en casa?
- Ahora sí, la mayoría de las veces –dije-. Tenemos una buena cocinera.
- No hay ningún restaurante cerca de donde vive usted, ¿verdad?
- No. ¿Cómo lo sabe usted?
- Larbaud vivía por allí –dijo-. Le gustaba mucho el barrio salvo por eso.
- Para encontrar un restaurante bueno y barato hay que ir más allá del Panteón.
- Yo conozco poco aquel barrio. Nosotros comemos en casa. Tiene usted que venir alguna vez con su esposa.
- Antes de invitarme, espere a que le pague –dije. Pero se lo agradezco mucho.
- No lea con prisas –dijo.
El piso de la rue Cardinal-Lemoine tenía dos habitaciones sin agua caliente y sin más dispositivo higiénico que un recipiente con antiséptico, que de todos modos no era molesto para una persona acostumbrada a las letrinas de los patios del Michigan. Con su buena vista, y con su buen colchón y somier que armaban una cama cómoda aunque baja, y cuadros que nos gustaban en las paredes, era un piso alegre y simpático. Al llegar con mis libros le conté a mi mujer mi maravilla de hallazgo.
- Pero Tatie, tienes que ir a pagar esta misma tarde –dijo ella.
- Claro que voy a ir –dije-. Iremos juntos. Y luego pasearemos por el río siguiendo los muelles.
- Iremos por la rue de Seine y entraremos en todas las exposiciones y miraremos los escaparates.
- Estupendo. Podemos ir a cualquier parte y nos metemos en un café nuevo donde nadie nos conozca y tomaremos una copa.
- Podemos tomar dos copas.
- Entonces también podemos cenar en alguna parte.
- Eso no. No olvides que hay que pagar en la librería.
- Bueno, volveremos y cenaremos aquí y tendremos una buena cena y para beber compraremos vino de Beaune de ese de la cooperativa de enfrente que marca el precio en el escaparate. Y luego leeremos un rato y nos iremos a la cama y haremos el amor.
- Y yo te querré siempre a ti y tú siempre a mí.
- Siempre. Y a nadie más.
- Seremos felices toda la tarde y toda la noche. Y ahora vamos a almorzar.
- Estoy muerto de hambre –dije-. He estado trabajando en el café y no he tomado más que un cortado.
- ¿Qué tal el trabajo?
- Me parece que bien. Veremos. ¿Qué hay para comer?
- Unos rábanos, y un buen foie de veau con puré de patatas y escarola. Y tarta de manzana.
- Y tendremos para leer todos los libros del mundo y cuando nos marchemos de viaje nos los podremos llevar.
- ¿Hay derecho a hacer eso?
- Claro que sí.
- Hombre –dijo ella-. Qué suerte encontrar eso.
- Siempre estamos de suerte –dije, y como un necio no toqué madera. Y en un piso que tenía madera por todas partes.
París era una fiesta (Ernest Hemingway)
En la foto, Félix sentado en la puerta de Shakespeare and Company. Ya no está en el 12, rue de l’Odeon como la original, ahora está en el 37 de la rue Bûcherie, nada más cruzar el Petit Pont al salir de Notre Dame. Aunque ya no es la librería de Sylvia Beach, sigue teniendo mucho encanto: dos pisos llenos de libros , amontonados hasta caerse, con una planta de arriba donde puedes encontrar de todo: desde una máquina de escribir hasta gente durmiendo en un colchón. Un lugar donde los libros no se ordenan, ni se limpian, ni hay que saber donde está cada uno. El sueño de todo librero.
| | 22/08/2007 - No hay comentarios - comentar | | | | :: MARCOS ORDÓÑEZ Y LUIS ALEGRE HABLAN DEL CAFÉ GIJÓN | | | | A finales de junio, Marcos Ordoñez y Luis Alegre vinieron a Los portadores de sueños a presentar Ronda del Gijón. Para los que no pudisteis venir y disfrutar de la estupenda tertulia de aquella tarde, os ponemos aquí este vídeo que grabó el equipo de Borradores en el Café Levante de Zaragoza.
| | 07/08/2007 - Hay 1 comentario | | |
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