Escribe Julián Rodríguez, editor de Periférica (responsable de dos de los libros más hermosos que se han publicado en 2009, En Grand Central Station me senté y lloré, de Elizabeth Smart, y Vidas Erráticas, de Giani Celati), acerca del aniversario de la muerte de Gil de Biedma en el blog de ClubCultura
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Veinte años después de la muerte de Jaime Gil de Biedma
Hoy, ocho de enero de 2010, se cumplen veinte años de la muerte de Gil de Biedma. En alguna parte he escrito hace poco que en buena medida me eduqué "sentimentalmente" con sus poemas, acompañados de las novelas de Marsé, las canciones de The Smiths, los tebeos de Federico del Barrio en aquella revista, Madriz, y un sinfín de películas y pinturas que ahora sería tedioso listar.
Desde 1990, cada año, cada ocho de enero, he recordado sus versos con emoción, y he leído, al azar, varios de sus poemas. Aunque siempre, sin falta, "Píos deseos para empezar el año". (Precisamente el libro donde fue incluido por primera vez, Poemas póstumos, vio la luz el año que también yo lo hacía: 1968.)
Durante estas dos ¿largas? ¿cortas? décadas, el poema "no hablaba" aún de mí, aunque me afectara profundamente. Pero ahora que he cumplido 41, el poema finalmente, y fielmente, trata ya de mí.
Píos deseos para empezar el año
Pasada ya la cumbre de la vida,
justo del otro lado, yo contemplo
un paisaje no exento de belleza
en los días de sol, pero en invierno inhóspito.
Aquí sería dulce levantar la casa
que en otros climas no necesité,
aprendiendo a ser casto y a estar solo .
Un orden de vivir, es la sabiduría.
Y qué estremecimiento,
purificado, me recorrería
mientras que atiendo al mundo
de otro modo mejor, menos intenso,
y medito a las horas tranquilas de la noche,
cuando el tiempo convida a los estudios nobles,
el severo discurso de las ideologías
-o la advertencia de las constelaciones
en la bóveda azul...
Aunque el placer del pensamiento abstracto
es lo mismo que todos los placeres:
reino de juventud.
La foto está tomada del cartel de la exposición “Gil de Biedma. El poeta que quería ser poema” (Biblioteca Regional de Murcia, 2008).
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